Casa de letras

jueves, junio 15, 2006

Mi primer "ugly american"

Ya mudada todo iba bien...hasta hoy. Cuando me senté en la sala de espera tuve el presentimiento de que estaba en el lugar equivocado. Pero cumpliendo mi compulsión de hacer lo correcto me quedé allí, pensaba que lo mejor era conocer al médico de cabecera que había tenido que elegir usando mi computadora.

No hizo falta ni siquiera que entrara a examinarme. Cuando vi los diplomas militares en las paredes sentí un escalofrío. Después me sonrió y sentí el prejuicio en los huesos. En cuanto me pidió que me desnudara y me pusiera la bata comenzó peor. Entonces, empezó a preguntarme sobre Puerto Rico.

Al principio traté de evadirlo, de usar los lugares comunes, de evitar el tema que sabía querría abordar. Pero llegó rápido. Me dijo que los americanos quieren darle la independencia a mi país, pero que económicamente eso (la independencia) no va a poder ser. Que nosotros debemos ser agradecidos, que no tenemos para matenernos, que no podríamos emigrar. Yo me mordí la lengua y traté de pensar como salir de esa situación tan incómoda. Me puse tartamuda. No podía escaparme, estaba sin ropa. Le dije como pude que yo si creía que la independencia era posible y le dije más, le repetí varias veces que iba a suceder tarde o temprano.

Después le pedí un referido a un ginecólogo. No dejé que me sacaran la sangre y me fuí.

Ya se lo dije a mi esposo, hoy mismo cambio de médico primario.

2 Comments:

  • Si esa primera impresión fue así de fuerte, lo mejor es cambiarse. No tiene sentido seguir con un médico que no inspire confianza y seguridad, y menos cuando le refuta a uno un ideal tan arraigado. ¡Hello, no te metas con Puerto Rico, mijo!

    By Blogger Marielisa, at 9:25 p. m.  

  • QUE VIVA LA INDEPENDECIA!
    Al diablo con los intolerantes maleducados militares con apellido de doctor.

    By Anonymous Anónimo, at 5:49 p. m.  

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