Casa de letras

lunes, julio 24, 2006

Corporate America

Hoy una compañera de trabajo tuvo un ataque de ira. Comenzó a gritar en medio de la oficina, a quejarse y a maldecir. Se podía notar su frustración y coraje. Sin embargo, nadie interrumpió sus labores, nadie se detuvo, nadie levanto la cabeza para preguntarle que pasaba. Ni siquiera yo.

Todos seguimos trabajando como de costumbre. La mujer siguió tirando cosas. Tiró una silla al piso, creo que hizo hasta un reguero en la cocina y todos nos quedamos mirándola, sin hacer nada al respecto.

Yo debo confesar que estaba aterrada. No entendía cual era su congoja, pero no pude salir del marasmo del trabajo. También tuve miedo. No sé de que. Quizás de que se descontrolara más por mi intervención. Que me agrediera o me gritara por algo con lo que no tengo nada que ver. Me quede estática, inmóvil e impasible.

No entiendo que me ha pasado. No entiendo porque no hice nada. No la conozco pero pude haber hecho algo.

Quizás me estoy convirtiendo en uno de ellos…espero que no.

2 Comments:

  • Hola Marilyna, soy Adriana la esposa de Edu, de Costa Rica.
    Vimos tu blog y bueno, me he deleitado leyendo tus cuentos y tus aventuras.
    Me alegra que tengas este "rinconcito virtual" donde puedas compartir con todos lo que escribes porque en realidad lo haces muy bien, sobre todo porque son cosas que te salen del corazón, como esta última.
    Con respecto al tema de este, tu último escrito, lo más importante de todo es recordar que todas las personas tenemos mil y una cosas en la mente, altos y bajos, días buenos, días malos, pero que a pesar de todo siempre es bueno, mostrar un gesto de apoyo, de solidaridad, pues tal vez, el día de mañana esa persona será la que te consuele en un momento de tristeza o soledad.
    Un abrazo de parte de Edu y mía y suerte con todos tus proyectos personales y profesionales.
    Adri

    By Anonymous Anónimo, at 5:44 p. m.  

  • q loco

    By Blogger nicolececilia, at 2:47 p. m.  

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